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Acompañamiento Psicoterapeútico online. Empieza a caminar hacia tu esencia y tu salud emocional.

¿Llevas tiempo arrastrando un malestar intenso que no entiendes y no sabes cómo manejar?
O quizá, ¿sabes y entiendes lo que te ocurre pero no encuentras la forma de reaccionar de otra manera?
Puede ser que creas que lo que te está sucediendo no es lo peor del mundo, incluso que sientas que no tienes derecho a sentirte mal, pero, aún así, ¿sientes que necesitas acompañamiento en el proceso?.
Sea cual sea tu situación y la experiencia que estés atravesando, está ahí esperando ser escuchada y atendida. 

He podido comprobar una y otra vez la capacidad de resurgir, incluso de renacer, que tenemos las personas, más allá de las circunstancias que nos haya tocado vivir o las que nos vaya trayendo la vida.

Sé que podemos venir de una familia muy “normal” y de una vida aparentemente plena y sentirnos muy “raros” y muy vacíos. También puede ocurrir que hayamos vivido algunas malas experiencias o quizá un auténtico infierno en el pasado y que esas sombras sigan proyectándose en el presente, poniéndonos las cosas un poco más difíciles de lo que ya pueden estar siendo.

Sé además que muchas veces vamos sumando relaciones muy importantes que, a la vez, nos han dejado cicatrices por todo el cuerpo, pero no sabemos cómo “desengancharnos” de ellas y no volver a “caer” en lo mismo la próxima vez.

Sé que se puede atravesar una pérdida importante que parece, a priori, que nos desconecta de la vida y del mundo que hasta entonces conocíamos y que, poco a poco, podemos volver a conectar con ella si encontramos la forma y nos dejamos ayudar.

A veces no sabemos qué nos pasa, pero no nos encontramos bien durante demasiado tiempo y parece no solucionarse solo; otras veces sabemos lo que nos pasa, incluso podemos saber lo que tendríamos que hacer para cambiarlo, pero nos vemos una y otra vez actuando de la misma manera, volviendo irremediablemente al punto de partida.

Incluso puede ocurrir que siempre nos haya ido bien emocionalmente hablando y que se nos presente una situación o circunstancia que, de repente, hace tambalear nuestra estabilidad y no sepamos cómo abordarla esta vez.

Creemos a veces que todo tiene que ver con lo que pasa fuera de nosotr@s y que, mientras las cosas se pongan feas, no podremos hacer nada. O bien, que algo falla adentro, independientemente de lo que ocurra fuera.

En cualquiera de los casos (por supuesto, puede haber muchos más), nos damos cuenta de que algo no está funcionando bien o lleva funcionando mal desde hace mucho tiempo. Ahí es donde… lo dejamos pasar… nos hacemos promesas… se acaba todo… o se presenta nuestra oportunidad.

La oportunidad de ver, escuchar y descubrir qué está pasándonos, cómo funciona esto que no está sirviendo, qué está queriéndonos decir nuestro propio malestar, qué tenemos que ver nosotros con él, cómo nos relacionamos con él, qué tienen que ver también nuestras vivencias anteriores, cuáles y cómo nos afectan, etc., y así poder llegar a qué y cómo podemos hacer para cambiar el rumbo de todo eso.

Trabajaremos utilizando las herramientas y recursos que sean adecuados para ti, siempre desde un enfoque y unas técnicas terapeúticas suficientemente probadas a nivel científico. Integraremos conceptos y prácticas del enfoque E.M.D.R. (Terapia de Desensibilización y Reprocesamiento por Movimientos Oculares), humanismo, cognitivo-conductual, terapias corporales o somáticas, neurociencia, teoría del apego y círculo de seguridad. 

Aunque todos estos enfoques y teorías parecen distintos, todos convergen en una visión integradora del ser humano, que pone el acento en la interrelación y retroalimentación sistémica de lo biológico con lo psicológico, social, cultural y espiritual. Dan especial importancia a los vínculos seguros como base para que pueda existir un adecuado desarrollo a todos los niveles y pueda llegarse a dar una autorregulación emocional.

Todo ello bajo el marco de comprensión de que es en la vivencia del vínculo en la que se va forjando un sistema nervioso más o menos seguro, en el que quedará escrita esa historia de seguridad o inseguridad vivida, que será contada a través del funcionamiento de dicho sistema, de nuestro cuerpo y de sus múltiples dimensiones y reacciones.

Es por esto por lo que una alianza terapéutica sólida es necesaria para que la persona se sienta segura al conectar con su mundo interno y, desde ahí, pueda llegar a procesar traumas, cambiar patrones de respuesta, etc. Es esa «base segura», ese vínculo sano el que permitirá al individuo “salir” a explorar su mundo interno y el mundo externo, pudiendo regresar a la base cuando haya necesidad de consuelo y regulación, tantas veces como sea necesario, para servir como motor de cambio.

Existe un consenso sobre cómo las experiencias pasadas «viven» en el presente. La Neurociencia respalda lo que el EMDR llama el «Modelo de Procesamiento Adaptativo de Información» (AIP): el cerebro tiene una capacidad natural para sanar, pero el trauma puede bloquearla. Las Terapias Corporales y el EMDR coinciden en que el trauma no solo está en los pensamientos (TCC), sino que se almacena como sensaciones físicas y bloqueos en el sistema nervioso.

Desde ahí, el objetivo sería poder desbloquear, hacer lo que no se pudo hacer, sentir o expresar aquello que no pudo ser manifestado, desde una vivencia de seguridad que no pudo darse en el pasado.

El objetivo compartido es que la persona desarrolle la capacidad de gestionar sus estados internos.
Sabemos que el cerebro es plástico y puede generar nuevas rutas neuronales. La TCC busca esto a través de la reestructuración de pensamientos y el cambio de conducta.

La Neurociencia del Apego demuestra que la corregulación (el adulto calmando al niño) es el precursor biológico de la autorregulación adulta, a la vez que la Teoría del Apego moderna habla de «apego adquirido», sugiriendo que, incluso habiendo existido algún “fallo” en dicha corregulación, mediante un proceso de terapia y/o relaciones reparadoras en las que nos podamos sentir vistos, validados, aceptados y seguros, podemos aprender a desarrollar seguridad emocional y desbloquear esa tendencia innata hacia la actualización y el crecimiento que nos cuenta el Humanismo.